Emblemático colegio inclusivo de La Serena logra meritorios resultados en SIMCE

Pese a no seleccionar y contar con estudiantes con necesidades educativas especiales, el Colegio Víctor Domingo Silva, dependiente de la Corporación Municipal Gabriel González Videla, logró situarse por sobre la media regional y nacional en la última medición.


 
Una doble y significativa alegría trajo consigo la celebración de un nuevo aniversario del Colegio Inclusivo Víctor Domingo Silva, del sector La Pampa, en La Serena. Junto con festejar 44 años de existencia al servicio de una educación justa e igualitaria para todos, la institución también se congratuló por exhibir meritorios resultados en índices de calidad educativa.
 
En un potente discurso emitido ante autoridades, comunidad educativa e invitados especiales, el director del establecimiento Manuel Garrido Zúñiga, expresó su alegría por los resultados SIMCE alcanzados, señalando que gracias a los 265, 263 y 260 puntos alcanzados en Lenguaje, Matemáticas y Ciencias Sociales, respectivamente, su colegio logró situarse por sobre la media nacional y comunal en esta medición.
 
Garrido expresó que este logro no es menor, considerando que se  trata de un “Colegio Inclusivo”, que no selecciona estudiantes ni opera bajo la lógica de los resultados, sino, muy por el contrario, hace realidad el compromiso social que conlleva el acto de educar.
 
En tal sentido, el director del Colegio Víctor Domingo Silva fue especialmente crítico del escaso apego que la educación chilena, en su mayoría, tiene respecto de la Ley General de Educación, la que señala que la acción de enseñar debe ser respetuosa de la personalidad y características del alumno, junto con tener un profundo sentido social.
 
“Lamentablemente, pareciera que el mandato constitucional y la Ley General de Educación no están garantizando plenamente  una educación justa e igualitaria para todos”, señaló Garrido. 
Y añadió que “para nadie es novedad que un porcentaje importante de establecimientos educacionales opera, únicamente, bajo la lógica de los resultados,   implementando para ello toda una maquinaria  de selección de alumnos por variables asociadas a, principalmente, rendimiento académico y resultados SIMCE, relegando, a un segundo o tercer plano, el compromiso social de educar”.
 
El descontento de Manuel Garrido es también por las dificultades que su colegio ha tenido en su intento de avanzar hacia la implementación de un currículum diferenciado.
 
Afirma que, a pesar de creer firmemente en que esta implementación constituye una clara respuesta a las necesidades, condiciones y expectativas de un importante número de estudiantes, su propuesta no ha sido escuchada por la autoridad.
 
“Esta situación, al ser consultada al nivel central, no ha encontrado siempre una respuesta alentadora,  porque un currículum diferenciado no se enmarcaría dentro de los lineamientos del Mineduc para una escuela regular.  Es más, debo confesar que en esta disyuntiva,  muchas veces nos hemos visto tentados a correr con colores propios y practicar esa educación prohibida de la que se viene hablando los últimos dos o tres años, porque somos nosotros, al interior de la escuela,  quienes mejor sabemos lo que necesitan realmente nuestros niños”, indicó Garrido.
 
Recordó que este dilema no es nuevo, pues en 1940 el insigne educador y ex decano de Filosofía de la Universidad de Chile, Darío Salas Díaz, ya manifestaba su inclinación hacia dicho cambio, señalando que “sigo creyendo que habrá de llegar el momento en que la educación sea racionalizada mediante una exploración y selección de aptitudes en la más vasta escala y una adaptación de la enseñanza que cada cual debe recibir de acuerdo a sus capacidades”.
 
Para Manuel Garrido es tan clara la necesidad de este cambio, pues resulta paradojal, opinó, “que un alumno de séptimo año deba aprender los rigores de la gramática conceptual, cuando escasamente sabe leer”. 
 
RESPALDO

Tras las palabras del director del Colegio, fue el turno del encargado de Educación Curricular y Formativa de la Corporación Municipal Gabriel González Videla, Luis Tabilo López, quien expresó su respaldo, a nombre del alcalde Roberto Jacob, del secretario general de la Corporación, Rodrigo Valenzuela, y del director de Educación, Patricio Bacho, a la gestión educativa del colegio y valoró el que, pese a la diversidad de alumnos que atiende, el establecimiento haya destacado en SIMCE.
 
“Resulta emocionante constatar que sí es posible un colegio inclusivo y de calidad”, manifestó.
 
La ceremonia tuvo, además, la destacada participación de los alumnos del colegio, quienes entretuvieron y emocionaron al público asistente, mediante atractivas presentaciones poéticas y de danza.
 
 
DESAFIO PROPIO
 
Así como los demás 43 colegios administrados por la Corporación Municipal Gabriel González Videla ha forjado su propio sello e identidad en el marco de la Ley, el Colegio Víctor Domingo Silva también ha optado por definir su propio camino: el de la Educación Inclusiva, tal como en 1969 lo hiciera el primer director del colegio, don Mirto Larraguibel Madina.
 
Dicha propuesta, explicó su director Manuel Garrido, “no es simple retórica, la vivimos día a día. Implica tomar conciencia  del tremendo valor de nuestra labor educativa y el valor de la persona humana, y su práctica  involucra a directivos, docentes, asistentes de la educación, padres y apoderados, y a nuestros propios alumnos”.
 
Varios e importantes pasos se han dado en esta dirección. En 2009, relata Manuel Garrido “conformamos nuestro primer equipo de Integración Escolar que, actualmente, y con el concurso de nuestro Director de Departamento de Educación, Patricio Bacho Chávez, cuenta con la dotación de profesionales y asignación horaria suficiente para dar atención calificada a los alumnos del proyecto”.
 
Por otra parte, y con recursos de la Ley de Subvención Escolar Preferencial, “hemos finalizado recientemente una primera etapa de capacitación en atención a la diversidad, con la Universidad Central y ya estamos gestionando para el año 2014 un Diplomado en Educación Inclusiva.
 
También, añade, se reformuló el Proyecto Educativo Institucional, con asesoría de la Universidad de Chile, orientándolo hacia un modelo de educación inclusiva con altas expectativas, y avalados por la experiencia adquirida en estos años y los resultados del Diagnóstico Institucional.
 
En esta línea, y al amparo de la Ley Sep, el colegio creó, este año 2013, la figura del docente de apoyo, innovación considerada “esencial para la atención de alumnos que, sabemos, no resisten el proceso regular de enseñanza aprendizaje.
 
Adicionalmente, añadió Garrido, “continuamos con los servicios de una asistente social, 4 ayudantes de sala para primer ciclo básico, monitores  de ajedrez, fútbol y tenis de mesa  y una nueva incursión: el monitor de recreo, con el propósito de hacer de este tiempo  un momento más entretenido y de sana convivencia”.