Con alegría e ilusión cientos de niños salieron en búsqueda de huevos de chocolates

Esta iniciativa se enmarcó dentro de las actividades de Semana Santa que organizó el municipio de La Serena.


Niños con globos, algunos con orejas del conejo de pascua, otros con caritas pintas, sonrisas por doquier  y mucho chocolate, fue la tónica desde el medio día de este domingo cuando salieron en búsqueda de los huevos de chocolate que el mítico personaje había escondido entre las bancas, jardineras, arbustos y maceteros de la plaza de armas.
 
La actividad sobrepasó todas las expectativas de los organizadores, alrededor de 800 niños con sus respectivos padres coronaron una jornada que mezcló la ilusión de los más pequeños, con una sana actividad familiar.
 
“Para ser primera vez sirve como experiencia” señaló el alcalde Roberto Jacob “quisimos hacer algo diferente para culminar esta Semana Santa y creo que lo logramos” manifestó el edil quien además resaltó la sorpresa que le causo ver la recepción que tuvo en la gente este inédito evento “esto es mucho más de lo que esperábamos, si bien la actividad fue un éxito, los 3 mil huevitos que habían escondido se hicieron pocos, por eso tuvimos que repartir de forma personal aquellos que no habían alcanzado”.

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Similar apreciación tuvo el concejal Pablo Yáñez, quien se mostró “muy contento con la asistencia que tuvo la actividad” pero manifestó que ahora el desafío para el próximo año es mayor “hay que masificarlos, debemos hacer más alianzas, tener muchos más huevitos para que nadie se quede sin el suyo, para que esto se transforme en una tradición”.
 
En tanto el Concejal Carlos Thenoux también valoró la cantidad de público que llegó “esto es impresionante, ver la alegría de los niños, cada uno con una gran sonrisa, pero voy más allá, esta actividad también debe entenderse como una instancia para fortalecer la familia, ese es el espíritu de esta fecha”.
 
“Yo vine con mi papá, mi mamá y mi hermana” indicó Vicente Gallardo de 5 años, mientra se comía un huevito “están muy ricos, además me dieron dulces y un jugo” ante la pregunta de repetir esta actividad el año que viene manifestó un “si” muy efusivo y contundente.
 
Por su parte Paulina, madre de Catalina de tan sólo 2 años expresó que “esta es una buena idea, diferente e innovadora, hizo falta eso si más huevitos o pensar en los más pequeñitos, los niños más grandes pasaban rápido recogiendo, esas son tareas que quedan para el próximo año. Iniciativas como estas hay que fortalecerlas, los niños las disfrutan mucho, pero hay que coordinarlas con lujo de detalle”.

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