Pequeños productores de La Laja cuentan con paneles solares para la extracción de agua

Sistema permite optimizar el uso vital elemento para el riego de sus huertas familiares y dar bebida a sus animales.

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En pleno secano de La Serena se ubica La Laja, localidad en la que 15 familias viven con la adversidad. La falta de agua y la lejanía del sector son los principales escollos que enfrentan a diario estos crianceros, que hacen lo posible para mantener sus cabras y pequeñas huertas en las que cultivan olivos, durazneros y hasta alguna parra para el autoconsumo.

Como una forma de apoyo, para optimizar la extracción y uso del agua, mediante un convenio entre la Municipalidad de La Serena e Indap, 5 pequeños productores recibieron paneles fotovoltaicos, dos de los cuales también cuentan con riego tecnificado.

Entre cerros y en medio de un paisaje agreste Juan Zárate ha dedicado su vida a sus cabras. Él junto a su esposa e hijos es  uno de los beneficiarios, quien se siente agradecido por la ayuda. “Ha sido una tremenda ayuda porque he mejorado todo,  con este sistema de riego ahora es más fácil y económico mantener mis arbolitos. Para mí ha sido bueno, una muy buena ayuda. Con poquita agua regamos todo y ahorramos tiempo. Antes nos demorábamos días en regar distintos sectores”.

El alcalde de La Serena, Roberto Jacob, fue a terreno para conocer la realidad que enfrenta esta localidad, tras años de sequía. “Estamos viendo cómo la tecnología está ayudando a esta gente que vive tan lejos de la ciudad y con estos paneles fotovoltaicos que permiten energizar los motores para levantar el agua, regar los cultivos que ellos tienen y también sacar agua para la bebida, sobre todo en esta época en que estamos con una tremenda sequía. Constantemente les estamos trayendo agua para que puedan sobrevivir. Esto les ayuda muchísimo porque les permite sacar el vital elemento de los pozos y norias para abastecerse a diario. Hemos visto cómo hay parrones con uva lista para la cosecha que nadie pudiera imaginar que se da en estas condiciones, también los olivos. Hay un muy buen trabajo hecho y debemos continuar implementándolos, seguir apoyándolos porque es la única forma de conservar sus tradiciones, su pueblo y su sector”.

En medio de tanta aridez, Oscar Campusano,  profesional del programa Prodesal-Padis, ha asesorado técnicamente a los productores para enseñarles a cultivar y mantener sus huertas, pese a la falta del vital elemento. “La principal dificultad que tenían los crianceros es que no tienen electricidad y como trabajan con las norias desde donde extraen el agua para dar de beber a sus animales y también para regar sus huertos,  el problema es que han comenzado a disminuir las napas necesitaban extraer el agua y no contaban con motobombas. En este proyecto utilizamos una bomba con energía solar, que es sumergible capaz de levantar el agua hasta 70 metros de altura y con un solo panel solar puede acumular entre 2 mil 500 y 3 mil litros de agua al día. Esto les ha cambiado realmente la vida”.

La Laja forma parte de la Comunidad Agrícola Olla de Caldera, una de las más extensas, ya que posee más de 122 mil hectáreas y comprende territorios en las comunas de La Higuera, La Serena y Vicuña.